Consuelo, Mujer, consoladora de los pobres

El día 7 de mayo de 2017 en Santiago de Chile, día del Buen Pastor, falleció Consuelo Martín Alonso. Para quienes la conocimos, una MUJER alegre, carismática, empeñosa, entusiasta con todo lo que tenía entre manos, tanto en educación, como en la pastoral, en la parroquia, en la cárcel.




Nació en San Miguel de Serrezuela (Avila), España, el 9 de Noviembre de 1922, en el seno de una familia creyente. 

Allí aprendió a Orar y trabajar, descubrió el amor al Señor y a la Virgen María era su fortaleza, en los momentos difíciles, especialmente durante su enfermedad.

Su vida religiosa se inicia el 4 de enero de 1946 y dice SI para siempre al Señor el día 4 de enero de 1951.

Muchas hermanas la recuerdan mientras vivió en Cuenca y Zamora (España), por su gran espíritu apostólico.



En el Colegio de Cuenca, (España), tenía a cargo al nivel de párvulos y el cuidado del dormitorio de niñas. Se destacó siempre por su alegría y trabajo, sencillez y acogida de todas las personas, especialmente de niñas y niños que estaban bajo su responsabilidad. 


A Chile llega en Febrero de 1967 a la comunidad de Chile-Chico, en la zona de la Patagonia. Allí estuvo hasta 1970, cuando es trasladada a la comunidad de Puerto Aysén hasta 1983.

Su vida fue un derroche de entrega y servicio a los más pobres. Primero en Puerto Aysén, donde educó a muchas generaciones de profesionales, hoy parte del Proyecto Educativo Sagrada Familia. Junto a las hermanas trabajó por la promoción del Mundo Trabajador Pobre, en el lugar donde estuvo supo unir oración y trabajo. 

Fundo una Capilla ubicada en sector Ribera Sur de Puerto Aysén dedicada al Buen Pastor. Todos los sábados se le veía caminar apresuradamente bajo la lluvia, para llevar la Palabra de Dios a quién lo necesitara, para ella era una de las razones primordiales de su vida. 

En el verano del año 2003 llegó a Colina, donde permaneció por 20 años. Durante su larga estancia en esta Comuna de Santiago, derrocho dinamismos, entrega, servicio incondicional a los más pobres entre los pobres. 

En palabras de Carlos Godoy (Sacerdote del Seminario Mayor de Santiago), a quién conoció desde niño, Consuelo fue una PASTORA para su pueblo. Supo ir adelante de todo lo que emprendía, con esfuerzo y dedicación, dirigía con el ejemplo, acompañaba con firmeza y ternura, permanecía fiel a sus compromisos. 

Dedicada a tiempo completo a las personas con más necesidad, visitó la cárcel, fundo la Capilla Sagrada Familia (Sector Puente de Colina), fue secretaría de la Parroquía Inmaculada Concepción por 20 años. Ello le permitió conocer a mucha gente, ofrecer un trabajo a cesantes, alimentos a los más pobres y una palabra de aliento a quienes llegaban a su ofician buscando orientación. 

Fundó el grupo de Laicos Josefinos más antiguo de la Congregación, (30 años de vida). Les acompañó como todo lo que hacía, con dedicación y entrega hasta el final. 

Por toda la vida entregada, sus hermanas queremos compartir con ustedes este homenaje y recuerdo especial, a un mes de su partida. Ha quedado un vacío grande entre nosotras. Consuelo ha sido el paso generoso de Dios en nuestra Zona y usando palabras de una hermana: “Consuelo fue una mujer santa porque amo y entregó la vida” 

Gracias Consuelo por estos cincuenta años al servicio al pueblo de CHILE 


Ninoska Rojas 

Zona de Chile

4 comentarios:

  1. Qué linda la información y más linda su vida entregada. Gracias Consuelo por permitirnos compartir contigo la vida durante tantos años.

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  2. Agradezco al Señor haber vivido algunos años con Consuelo una buena Sierva de san José y misionera incansable, entusiasta y alegre .
    Me ha dolido tu partida pero para ti lo mejor pues ya estás con el Señor que tanto amabas y por quien trabajaste para darlo a conocer con ese entusiasmo que te caracterizaba.

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  3. Me encanto el comentario que hacen de Consuelo porque es una identificación total de su persona.
    Para mi ha sido un regalo de Dios el poder vivir con ellas en algunas comunidades. Es destacable su sencillez y cercanía con toda la gente fruto de sus encuentros con el Señor.
    Creo que hizo vida el mensaje de Bonifacia: La principal regla de conducta debe ser la caridad y ella asi lo vivio. Gracias por su vida y que nos siga ayudando desde el cielo..

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  4. El comentario anterior esta escrito por Conchita Gracia

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