Centenario del Colegio Marquesa de Almarza Salamanca (España)



CRÓNICA DE UN FIN DE SEMANA PARA NO OLVIDAR

SALAMANCA 17-19 MARZO 2017




17 de Marzo. 

Viernes, 17 de Marzo, 19.30 de la tarde. En el patio del colegio el equipo de organización comienza a disfrutar (que no solo preparar) del acontecimiento del día: ¡LA VERBENA!, sabemos que han confirmado su asistencia por Internet más de 500 personas, y sabemos, también, que vendrán muchos más que cogerán su entrada en el momento. No hay nervios, hay expectación, mucha alegría y ganas de comenzar. 

Ya está todo listo, la barra del bar, en la que solo se servirán refrescos, el foto col para inmortalizar el momento, la tienda de recuerdos y el grupo que amenizará la noche, ya está probando el sonido. Los organizadores comienzan a mover los pies al ritmo de la música, la fiesta está ya dentro de todos. 


Y comienza a llegar gente. Nuestras previsiones se ven desbordadas, el número es muy superior al esperado. Van llegando generaciones enteras que gracias a las redes sociales, se han ido localizando a lo largo de los meses. Se encuentran en el patio, en ocasiones, abuela, hija y nieta de la misma familia. No es posible describir la alegría de los encuentros, muchos alumnos hacía más de 30 o 40 años que no se veían, gritos, abrazos necesidad de hablar, de contar lo que había sido de sus vidas, de evocar tanta experiencia vivida en aquel patio, el encuentro con sus educadores… Había tanta energía en el patio, tanta emoción acumulada, que se podría haber iluminado la noche sin necesidad de electricidad. 

Durante mucho rato, la gente apenas bailaba, era tanta la necesidad de reconocerse, hablarse, abrazarse, que la música, simplemente acompañó el momento. 

Y durante todo el tiempo, el fotocol, sin descansar. Y más tarde, si, el baile, la fiesta, el deseo de que aquello no terminara nunca.”¡Tenéis que repetirlo todos los años!” nos decían. De verdad, desbordante. 

Costó terminar; si las ordenanzas municipales lo hubieran permitido, hubiéramos estado allí hasta el alba. 

Vivir esto es un privilegio. No existen tantas oportunidades en las que alumnos y profesores puedan expresarse, mutuamente, el agradecimiento por lo recibido, lo que ha supuesto la educación en sus vidas, los buenos recuerdos compartidos… 

Así que solo queda dar gracias a Dios por todo, dar gracias y compartirlo con todos los que sabemos os alegrará conocerlo. 


(Todos los que queráis completar esta crónica, id a la página Web del colegio, encontraréis todas las fotos del evento)


Día 18 de marzo

Presentación del libro: “CIEN AÑOS EDUCANDO, 1 917-2017. HISTORIA DEL COLEGIO SIERVAS DE S.JOSÉ  DE  SALAMANCA. 

Adela de Cáceres Sevilla SSJ. 

Comenzamos el día con una enorme “resaca emocional” de todo lo vivido el día anterior. 

La Eucaristía centra el encuentro que sigue siendo con mucha gente que ha decidido pasar la mañana en el colegio. 

Es imposible describir todas las emociones que afloraron allí. Prepararon los cantos un grupo de antiguas alumnas lideradas por Paloma y Ana Martín Manjón y Sonia González de Tiedra SSJ. Los cantos eran de su época de colegialas; la capilla se caía; realmente, el clima que toda eucaristía debería crear de acción de gracias, fraternidad compartida, alegría del encuentro, se dieron allí en grado sumo. Contemplar ahora la grabación del final, todo el mundo puesto en pie, con las manos unidas cantando el “viva la gente” puede dar una idea de lo que se estaba viviendo. 


Y así, entramos al salón de actos para presentar el libro de Adela de Cáceres. 

Adela con su estilo cercano, profesional y profundamente carismático nos fue explicando lo que había supuesto para ella escribir el libro, acercarse, desde toda la documentación manejada ,a la vida del colegio, tejida por tantas y tantas personas , en medio de los distintos avatares históricos, a lo largo de estos 100 años. 

La presentación fue completada con un PowerPoint que Rosario Hernández SSJ, había confeccionado con fotografías de la historia del colegio: espacios, promociones, personas significativas, el salón entero se puso en pie cuando aparecieron las fotografías de la M. Virtudes, Fidela Viñuela…y especialmente emotivo fue cuando Adela hizo un reconocimiento a tantas maestras salidas de nuestra escuela, que habían educado a múltiples generaciones por toda la geografía española. 



Cuando salimos al patio a compartir el vino de honor las expresiones que se oían eran:¡¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!! Por habernos posibilitado vivir todo esto. 

Y así, aún resonando todos estos ecos, seguimos con el corazón agradecido por haber podido vivir esta experiencia única. Así lo hemos vivido y así os lo contamos. 


María Burrieza, ssj


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